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Inflorescencia madura de la alcachofera, planta herbácea de la familia de las Compuestas. Las partes comestibles son: receptáculo (corazón de la alcachofa) y engrosamientos carnosos de las brácteas (hojas protectoras que rodean la flor).
Originaria de Asia Menor y cultivada desde tiempos remotos. Aparecen plantas similares a las actuales en representaciones del Antiguo Egipto. Fue probablemente introducida por los árabes en Sicilia durante la Edad Media (siglo IX). En España, s escritos, se conocía y utilizaba a partir del siglo XV
La alcachofa aporta importantes cantidades de fibra, que tiene efecto saciante y favorece el tránsito intestinal, mejorando el estreñimiento.
Así mismo cabe destacar la presencia de inulina, oligosacárido no digerible, que puede contribuir a la reducción del riesgo de enfermedades degenerativas como las enfermedades cardiovasculares, diabetes tipo II, obesidad, osteoporosis o cáncer, mediante la producción de compuestos derivados de la fermentación colónica, estimulación del sistema inmune, aumento de la biodisponibilidad de minerales y metabolismo de lípidos.
Además, contiene ácidos fenólicos: cinarina (ácido 1,5-dicafeilquínico) y ácido clorogénico (monocafeilquínico); así como luteolina (flavona) y ciranosida (luteolina-7-O-glucósido), glucósido flavonoide derivado de la luteolina. En relación con estos compuestos, varios estudios clínicos han mostrado la eficacia y seguridad de los extractos acuosos de alcachofa en el tratamiento de la disfunción hepato-biliar y complicaciones digestivas, tales como sensación de plenitud, pérdida de apetito, náuseas y dolor abdominal. Así mismo, se ha comprobado un aumento de la secreción biliar y la inhibición de la producción de colesterol endógeno, a nivel hepático. Ambos mecanismos contribuyen a la reducción de los niveles de colesterol sanguíneo.
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