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Tallos y brotes tiernos de la esparraguera, planta herbácea de la familia de las Liliáceas. Los tallos están recubiertos de unas pequeñas hojas a modo de escamas.
Originario de los suelos arenosos del sur de Europa y Asia. Conocido por el hombre desde épocas muy antiguas y cultivado desde hace más de 2000 años. Fue una hortaliza muy apreciada por los griegos y romanos. Tras las invasiones e en el norte y centro de Europa. Las actuales variedades parece ser que proceden de selecciones realizadas en Holanda a partir del siglo XVII.
El espárrago contiene inulina y oligofructosa, compuestos que pueden modificar la flora bacteriana colónica. De hecho, al igual que otros hidratos de carbono no digeribles, estos oligosacáridos tienen la capacidad de aumentar el peso fecal y los ácidos grasos de cadena corta (butirato, acetato y propionato), disminuir el pH colónico, y promover específicamente el crecimiento de bifidobacterias en el colon, evitando el desarrollo de otras especies potencialmente dañinas (como el Clostridium perfringens), lo que podría suponer un menor riesgo de cáncer de colon.
En cuanto a las vitaminas, el espárrago aporta fundamentalmente vitaminas C y E, así como cantidades inferiores de ácido fólico, tiamina (vitamina B1) y riboflavina (vitamina B2). Sin embargo, es preciso tener en cuenta que los espárragos verdes son más ricos en vitaminas que los blancos y que el tratamiento al que se somete a este alimento para la preparación de conservas lleva a una pérdida vitamínica considerable. En cuanto a los minerales, cabe destacar su contenido en fósforo, hierro, magnesio y potasio.
En su composición también presenta beta-carotenos (provitamina A) y luteína (carotenoide sin actividad provitamínica A), compuestos con actividad antioxidante y potenciadora del sistema inmune, cuya ingesta elevada se ha as enfermedades cardiovasculares, las cataratas y la degeneración macular senil; así como pequeñas cantidades de fitoesteroles.
El espárrago contiene lignanos (3 microgramos por gramo), una clase de fitoestrógenos con efectos a nivel de vasos sanguíneos de pequeño calibre, que parecen ejercer un papel beneficioso en algunas enfermedades vasculares degenerativas como la angiodisplasia, que es común en los ancianos y provoca hemorragias gastrointestinales, aunque este es un campo que está aún por investigar. Además, los lignanos al igual que los flavonoides, participan en otras funciones ya que tienen una débil actividad estrogénica y compiten con los compuestos estrogénicos normales no permitiéndoles promover el crecimiento de tumores. En relación con este tema, investigaciones epidemiológicas apoyan la hipótesis de que los países con más altos niveles de consumo de flavonoides y lignanos en su dieta tienen las más bajas incidencias de cáncer, hecho que está especialmente demostrado para los cánceres de mama y próstata.
Por su efecto diurético (estimula la producción de orina en el riñón), el consumo de espárragos resulta beneficioso cuando existe retención de líquidos, si bien debe consumirse con moderación en caso de trastornos renales (nefritis).
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