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El hinojo pertenece a la familia de las Umbelíferas, también denominadas Apiáceas. La parte comestible es el bulbo o rosetón que crece a ras de suelo, del que parte un tallo largo y robusto. El bulbo puede tener forma ovalada, redonda o alargada, aunque los preferidos son los de bulbo redondo y compacto.
en las últimas etapas de crecimiento se cubre la planta, de modo que sólo las hojas reciban luz. El tallo es de color verde claro y las hojas son plumosas de color verde intenso y sus flores amarillentas.
El sabor es parecido al del apio, aunque con un gusto anisado más marcado y muy aromático, sobre todo si se come crudo. El fruto, la semilla, es muy pequeño, alargado y desprende un agradable olor a anís. Se usa como condimento aromático y por sus propiedades medicinales.
El hinojo dulce que se consume hoy en día como hortaliza es una variedad del hinojo común o silvestre. Del silvestre que crece o se cultiva en todos los países mediterráneos se aprovechan sobre todo sus semillas por sus reconocidas propiedades digestivas. Del hinojo común se utiliza como esencia sus semillas, así como el tallo y las hojas picadas, y como hortaliza, el bulbo.
La planta se considera nativa de la cuenca mediterránea aunque crece silvestre en la mayor parte del continente europeo en las cunetas, al borde de los caminos, en campos sin cultivar y en zonas cerca de la costa.
El hinojo comparte con el resto de verduras y hortalizas su escaso aporte energético, si bien es una verdura rica en hidratos de carbono y fibra.
La variedad y cantidad vitamínica es discreta y sobresalen en su composición los folatos, la vitamina B3 y la provitamina A, aunque en menor cantidad que en la mayoría de las verduras. Además del potasio, el mineral más contiene humildes cantidades de fósforo, calcio y magnesio.
En la composición del hinojo abunda un aceite etéreo, el anetol, que, aunque está repartido por toda la planta, se concentra en mayor medida en las semillas. A esta sustancia se le atribuye la acción digestiva y carminativa del hinojo.
Los folatos intervienen en la producción de glóbulos rojos y blancos, en la síntesis de material genético y la formación de anticuerpos del sistema inmunológico.
El potasio es un mineral necesario para la transmisión y generación del impulso nervioso y para la actividad muscular normal. Participa en el equilibrio acuoso dentro y fuera de la célula.
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