< volver
Tubérculo de la planta de la patata, herbácea perteneciente a la familia de las Solanáceas. Los tubérculos no son raíces sino engrosamientos subterráneos de los tallos.
Origen Cultivada hace 7000 años, la patata es originaria de la región del lago Titicaca, al sur de Perú y norte de Bolivia, donde se conserva todavía en forma de chuño, obtenido al exponer el tubérculo al frío tos de agua. Llegó a España procedente del Nuevo Mundo hacia 1570, desde donde pasó a Italia a finales del siglo XVI o principios del XVII y después a Francia, Inglaterra y otros países centroeuropeos. Su desarrollo se debió a Parmentier que promocionó la patata a Luis XVI y animó a los ciudadanos a robar los tubérculos.
Valores nutritivos En la composición de la patata cabe destacar la cantidad de hidratos de carbono, mayoritariamente en forma de almidón y una pequeña proporción como glucosa, fructosa y sacarosa; así como un aporte importante de fibra.
La patata es una buena fuente de vitamina C, si bien una buena parte de la misma puede perderse durante el proceso de cocción. Para preservar su contenido, es recomendable cocinarlas al vapor o al horno (envueltas en papel de aluminio). Además, dado que la vitamina C se localiza debajo de la piel, el pelado de la patata, y aún más un pelado profundo, puede representar una pérdida importante de la cantidad de este nutriente. También están presentes otras vitaminas como tiamina, niacina, piridoxina y ácido fólico. Sin embargo, en la patata apenas se encuentran las vitaminas A y E.
Contiene minerales como fósforo, magnesio y hierro, si bien la cantidad de calcio es muy reducida. Al igual que otras frutas y hortalizas, la patata aporta una gran cantidad de potasio, acompañado de una escasa proporción de sodio, studios epidemiológicos han encontrado una relación inversa entre la ingesta de este oligoelemento y la mortalidad debida a varios tipos de cáncer.
La patata también aporta carotenoides, siendo la violaxantina, anteraxantina, luteína, los más abundantes, mientras que la neoxantina, beta-criptoxantina, zeaxantina y beta-carotenos se encuentran en cantidades menores.
Contiene miosmina, un alcaloide específico del tabaco que puede estar presente en algunas fuentes dietéticas como cereales, frutas, verduras y leche y que podría ejercer un papel beneficioso en el adenocarcinoma de esofago, si bien este es un hecho que debe ser investigado con mayor profundidad.
© Bargosa, S.A., 2009 | Contacto